Ha finalizado otra estación y de nuevo cuelgo la lista de novelas con las que más he disfrutado. Siento tan enorme respeto por la escritura, por el hecho de enfrentarse a las teclas de un ordenador con la imaginación por bandera, que ya sabéis que solo señalaré las historias que he leído y me han gustado, o me han gustado mucho, y obviaré las que no me han interesado o parecido dignas de ser recomendadas. A veces, que un libro no nos atrape solo depende de nuestro estado de ánimo o circunstancias. Esa misma lectura podría fascinar a otra persona y llevarla a disfrutar de sus líneas, a viajar a otras realidades, a sumergirse en otras vivencias y escenarios… Aquí os dejo los títulos de las historias que me han acompañado durante mi estación favorita, durante esos días en los que paso todo el tiempo que puedo navegando, haciendo paddle surf, buceando en el Mediterráneo, dando paseos en bicicleta, gozando de la convivencia familiar, de las cenas en la terraza a la luz de las velas y la luna, escudriñando las estrellas. Este verano un muy brillante Júpiter nos ha acompañado durante muchas noches mientras charlábamos y escuchábamos el relajante sonido de las olas.
-Lluvia fina, de Luis Landero.
La simple convocatoria a una comida de cumpleaños de una matriarca desencadena una hecatombe familiar, en la que todos sacarán a relucir sus antiguas rencillas y los traumas no superados. Con unos diálogos sencillos, Landero bucea en la psique de los personajes de forma magistral.
-El arte de engañar al karma, de Elísabet Benavent.
¿Se puede esquivar el destino o hay sinos que nos alcanzarán por mucho que intentemos eludirlos?
La prosa ágil de esta escritora me llevó a encariñarme enormemente con Cata, su protagonista, una joven soñadora e ingenua que lucha por sus sueños. Llegas a conectar con ella como si fuera una amiga que te pide consejo. El protagonista masculino y los secundarios también están muy bien construidos. Lectura muy amena.
-Transbordo en Moscú, de Eduardo Mendoza. Con su estilo directo y sencillo, el autor hace un repaso de los acontecimientos de la segunda mitad del siglo xx desde la mirada de unos personajes disparatados que caricaturizan los diferentes estratos sociales de la época.
-Aquitania, de Eva García Sáenz de Urturi. Premio Planeta 2020.
Es un thriller histórico que se centra en las luchas de poder acontecidas en el siglo xii entre los aquitanos y los Capetos. Lectura ágil y lenguaje apropiado que te transportan sin escollos a esa época.
-Volver a Canfranc, de Rosario Raro.
Estupenda novela que me ha desperado unas ganas enormes de conocer Canfranc y su estación, ese lugar que sirvió para poner a salvo a los montones de judíos que huían de la barbarie nazi de los años cuarenta. A través de dicha frontera y de la estación de trenes, los judíos pasaban a España para poder escapar a América, vía Portugal.
Se trata de una interesante historia que novela la realidad, haciéndola cautivadora y apasionante. Incluye una bonita historia de amor, así como guiños tanto a El conde de Montecristo como a El Quijote.
Una vez más, Rosario me engancha y me nutre.
¡Espero que disfrutéis de estas historias!
El recién estrenado otoño traerá nuevos títulos.

