LECTURAS DE PRIMAVERA
¡Cómo disfruto de la primavera! Es una época que me encanta. Nos anima a afrontar nuevos retos, a ilusionarnos con la vida.
Me gustan las frutas de primavera (los albaricoques y los nísperos, sobre todo), los días soleados, la brisa fresca, ver crecer las ramas de los árboles o las flores y sus colores variados. Me gusta la ropa de lino, comer helados, leer bajo una sombra; el mar en calma, el cielo despejado de nubes; coger un libro entretenido y pasar las horas en paz, con la compañía de personajes de los que siempre aprendo algo, excelentes acompañantes en el camino que dan luz a la penumbra.
Aquí os dejo los títulos que me han acompañado durante ese tiempo:
-Bajo tierra seca, de César Pérez Gellida (Premio Nadal 2024). He de decir que no escogí esta novela por el premio, pues ya había leído otras obras de este autor, que siempre me entretiene y engancha. Así que lo empecé con ganas. El premio es muy merecido. Tiene todos los ingredientes: intriga, psicología, venganza, amor y odio, sexo.
-Justicia poética, de Mamen Monsoriu. Es la primera novela de esta poeta, pero no será la última. Independientemente del cariño que yo le tenga a la autora, he de decir que la historia me gustó. Su lectura es ágil. Parafraseando a la protagonista: «Es un libro sencillo con reflexiones poderosas». Tan poderosas como la sonrisa de la autora.
-Cuentos de hadas y brujas a través del espejo, de Inma Colorado. Serie de fábulas intercaladas con una historia que cuenta la relación entre una niña de cinco años y su vecina. Contiene mucha sabiduría. Me quedo con las siguientes frases: «Aquello tenía que soltarlo. No era asunto mío y el camino de la vida le pondría sus propios aprendizajes, que no eran los míos».
-El hijo olvidado, de Mikel Santiago. Fantástica novela policiaca que no me extraña que fuera la más vendida este año el día de San Jordi. Los personajes están muy bien construidos y te mantiene el interés hasta el final. Me la recomendaron mis amigas de la librería La Bou y, como siempre, acertaron.
-Ayúdame a crecer, de Gema Urios Moliner. Estupenda guía para criar a los hijos. Hay frases muy buenas, entre las que destacaría: «El aburrimiento de la ostra produce la perla», maravillosa reflexión para los padres que no permitimos que nuestros hijos estén ociosos. O la esgrimida por el neuropsicólogo Álvaro Bilbao y también recogida en el libro: «Si quieres hijos felices, hay que enseñarles a navegar en tempestades». Los hijos no vienen con un manual de instrucciones, pero Gema nos da unas pautas muy útiles.
-Veintitrés fotografías, de Sònia Valiente. Esta novela es como su autora: alegre, fresca, atrevida. De lectura ligera, me la leí en un suspiro. Y la disfruté. Yo hago miles de fotos y a veces me pregunto adónde irán a parar el día de mañana. Elegiría el puesto de un rastro sin dudarlo, pero me temo que se irán a un contenedor.
-Lienzo de sangre, de María Villamayor. Novela de intriga ambientada en Valencia que recorre lugares tan interesantes como el Palacio de la Generalitat, la iglesia del Patriarca o la de san Andrés. Una vez más las hermanas Ferrer nos llevan a vivir una aventura llena de arte, venganzas y emoción.
-La asistenta, de Freida McFadeen. Magnífico thriller que me enganchó desde la primera página y me duró solo tres días. Se trata de una historia que provoca tensión, intriga, interés, desprecio, lástima… Realiza un interesante análisis psicológico de los personajes, de las causas y evolución de los comportamientos humanos. Me fascinan los verdugos que antes fueron víctimas. Es de las mejores novelas que he leído este año. El final es absolutamente brillante, la cuadratura del círculo. Imprescindible para los amantes de la novela negra. En nada, cojo la segunda parte.
-Los guapos, de Esther García Llovet. Segunda novela que leo de esta autora, pues ya recomendé Spanish Beauty hace unos meses. Ambientada en El Saler, una preciosa y silvestre zona de Valencia, aborda el asunto de los crop circles, esos círculos que aparecen en campos o tierras y que no hay forma de saber quién los realiza. O tal vez, sí.
-La mujer fugitiva, de Alicia Giménez Bartlett. Vuelve la inspectora Petra Delicado en una nueva entrega que hará las delicias de los amantes de la novela policiaca. Su autora nunca defrauda: le ha cogido el punto a este género.
-La grieta del silencio, de Javier Castillo. Novela con la que el autor remata la trilogía protagonizada por la periodista Miren Triggs. Las anteriores fueron La chica de nieve y El juego del alma, que también recomendé. El autor repite fórmula y triunfa. Es muy entretenida.
¡¡Teniendo en cuenta que en abril publiqué El laberinto y el ovillo y estoy liada con la promoción, no está nada mal!!
¡¡Que las disfrutéis!!

